norwich terrier1 300x224 El Norwich Terrier



El antepasado del Norwich Terrier era conocido como Trumpington Terrier por los jóvenes universitarios de Cambridge, que se apuntaron a la moda de poseer pequeños Terriers de pelo duro entre los años 1870 y 1880. Populares cazadores de ratas, reciben este nombre del lugar en el que los estudiantes adquirían sus perros; una caballeriza de la calle Trumpington que atravesaba el centro de Cambridge.

Algunos propietarios quisieron rebautizar a la raza con el nombre de Cantab Terrier pero no lo consiguieron.

Alrededor del año 1900, un Trumpington Terrier color rubio rojizo recalaba en Norwich.

“Rags”, que así se llamaba, engendró  gran número de camadas y hoy se le considera el padre del Norwich tal y como lo conocemos.

Este ejemplar fue cruzado con otros tipos de Terriers para conseguir una raza de trabajo pequeña y de pelo áspero que pronto adquirió fama como perro de madriguera. La gran novedad es que cazaba en jauría, cosa que no sucedía con otros Terriers, por lo que muy pronto sería demandado por muchos aficionados.

Catorce años después, un descendiente de “Rags”, criado por el inglés Roughrider Jones, fue enviado a Estados Unidos, concretamente a Filadelfia, y se convirtió, a su vez, en el padre de la raza en este país. Dado el nombre de su criador original, él y sus descendientes fueron bautizados como Jones Terrier.

El Norwich Terrier recibiría su reconocimiento oficial por parte del Kennel Club londinense en 1932. Cuatro años más tarde sería el American Kennel Club el que incluiría a esta raza en su lista oficial con el nombre de Norwich pero muchos criadores siguieron utilizando el de Jones Terrier.

En un principio, existieron dos variedades de Norwich Terrier, uno con las orejas caídas y otro con las orejas erectas. No fue hasta 1964, a pesar de que la mayoría de criadores luchaba desde hacía años porque fueran consideradas razas separadas, cuando el tipo de orejas caídas fue bautizado como Norfolk Terrier.

El Norwich no es tan adusto como otros Terriers y se muestra muy afectuoso y dócil con los más pequeños de la casa. A pesar de ser un poco mandón, es un compañero muy jovial, inteligente y tenaz. De hecho, el estándar de la FCI le describe como un perro cariñoso pero no pendenciero, alegre y valiente. Es astuto, pequeño (la altura ideal a la cruz oscila entre 25 y 26 centímetros), de extremidades cortas, compacto y fuerte, con una buena estructura y osamenta. Tremendamente activo y de constitución robusta, se insiste en que las “cicatrices honorables resultantes del deterioro y rasgaduras naturales no deben ser injustificadamente penalizadas”.


Características

De cráneo ancho, ligeramente redondeado y con buena amplitud entre las orejas, el Norwich Terrier posee un stop bien definido. El hocico es fuerte y en forma de cuña. Su longitud es inferior a un tercio de la distancia medida desde el occipital hasta la base de la depresión fronto-nasal.

De labios pegados, los maxilares son fuertes y nítidos. Los dientes son bastante grandes y fuertes. La mordida es en tijera, es decir, que la cara interna de los incisivos superiores está en contacto estrecho con la cara externa de los incisivos inferiores; los dientes deben estar colocados en ángulo recto en las mandíbulas.

En cuanto a los ojos, son pequeños, ovalados, oscuros, llenos de expresión, brillantes y vivaces. Las orejas, erectas, están colocadas sobre el cráneo con bastante separación entre sí. Son de tamaño mediano y terminan en punta. Cuando el perro está excitado las lleva perfectamente erectas y las puede echar hacia atrás cuando no está atento.

El cuello debe ser fuerte y tener una buena longitud en proporción con el equilibrio general del perro; descendiente armoniosamente hacia unos hombros bien inclinados. La espalda se presenta corta y compacta con la línea superior nivelada. El lomo es corto mientras que el tórax es largo, bien redondeado y profundo.

Según la FCI, “la amputación de la cola es optativa”. En caso de una amputación “mediana”, tiene una implantación alta y completa una línea dorsal perfectamente nivelada además de que es llevada erecta. Si no está amputada, es de largo moderado para darle al perro un equilibrio general. Gruesa en la base, se afina hacia la punta. Tan recta como sea posible, debe tener un porte vivo pero no demasiado alegre completando también una línea dorsal perfectamente nivelada.

En las extremidades encontramos unos miembros anteriores cortos, poderosos y rectos. Los codos están pegados al cuerpo y los metacarpos son firmes y derechos. Los miembros posteriores son anchos, fuertes y musculosos con rodillas bien anguladas y los corvejones descendidos, con gran capacidad de empuje. Los pies son redondos y las almohadillas plantares gruesas.


Textura áspera

Por lo que se refiere al movimiento, los miembros anteriores deben desplazarse hacia delante en línea recta cuando el perro está en movimiento. Mientras, las extremidades posteriores siguen la pisada de las anteriores; los corvejones son paralelos y se flexionan para mostrar las almohadillas.

El Norwich Terrier exhibe un pelo duro, de textura áspera, recto y bien pegado al cuerpo con una capa de subpelo densa. Debe ser más largo y áspero en el cuello formando un collarín que enmarca la cara. El pelo de la cabeza y de las orejas es corto y liso, a excepción de unas leves cejas y bigote. En cuanto al color, se aceptan todas las tonalidades de rojo, trigo, negro y fuego o grisáceo. Las manchas o marcas blancas son indeseables.


Fuente documental: “El mundo del perro”, Nº 347

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