El perro es el animal doméstico por excelencia y el que mejor se adapta al entorno y al medio de los humanos y también a su estilo de vida. Además, es uno de los pocos animales de compañía que puede llegar a tener una estrecha relación con su dueño y compartir actividades, paseos, ratos de descanso, vacaciones…con él.
En tiempos pasados, los perros solo servían al hombre para ayudarlo a cazar, a trabajar en el campo y a desarrollar labores de vigilancia y protección. Actualmente los perros son mucho más que esto y pueden llegar a ser un gran animal de compañía. Puede llegar a ofrecer tanto cariño y a hacer tanta compañía que llega a ser uno más de la familia.
Hay muchos dueños que los llegan a tratar como si fueran personas y debemos tener claro que no lo son. Lo mejor es tratarlos como lo que son, perros, y tener en cuenta cuáles son sus necesidades como tal y también sus obligaciones, porque si no pueden surgir problemas.
Actualmente existen muchos perros que conviven con una familia humana y el hecho de que pueda hacerlo en armonía y respetando a sus dueños y su entorno, depende de la raza pero básicamente de la educación recibida y de la socialización que haya tenido con otras personas y con otros perros.
Lo primero que debería aprender un perro al llegar a una casa es a sentirse seguro en un sitio determinado (por eso tan importante preparar una habitación de la casa antes de su llegada y comprarle una cama, juguetes y todos los accesorios necesarios), a hacer sus necesidades siempre en el mismo sitio y poco a poco, todas las órdenes de obediencia básica, las cuales se le pueden (y se le deben) enseñar a cualquier perro en edad de cachorro.
Sus orígenes
Los perros descienden de los lobos y están acostumbrados a vivir en manada. Muchos de los comportamientos de los lobos son ignorados por los humanos y por eso, a veces es difícil entender ciertos comportamientos de los perros, los cuales entenderíamos si nos informáramos un poco sobre sus antepasados, ya que, la herencia del lobo sigue determinando una parte del comportamiento de los perros.
Por ejemplo, al igual que el lobo, el perro es un animal que está acostumbrado a vivir en grupo junto a los otros miembros de su especie, es decir, que vive en manada.
Las manadas de lobos no son grupos de animales salvajes, sino una “sociedad” en la cual hay un líder y unas normas a seguir.
El líder de la manada (macho alfa) siempre es el lobo con más experiencia y el cual puede garantizar la supervivencia de la manada y goza del respeto de todos sus miembros.
Cuando un perro va a vivir con una familia humana, para él, todos sus miembros son otros perros y todos juntos forman una manada.
El perro estará muy atento a los comportamientos de su manada humana y todas sus acciones serán consecuencia de ellos.
Su instinto le dirá que su manada sólo podrá sobrevivir segura si hay un jefe que la lidere, y este es el papel que deberían ejercer todos los dueños con su perro.
En las casas donde el perro ve a su dueño como al jefe de la manada y desde cachorro se le ha marcado este orden jerárquico se puede convivir con él en perfecta armonía.
Puedes encontrar más información en el artículo: La jerarquía dentro de la manada humana




