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La vejez en los perros

   


perros viejos 300x212 La vejez en los perros


El envejecimiento es un proceso normal y fisiológico por el cual pasamos todos los seres vivos. En este proceso va disminuyendo la capacidad del ser vivo para mantener su equilibrio interno frente a las influencias tanto externas como internas a las que se ve sometido. S e va perdiendo la capacidad regeneradora y compensatoria de todos sus órganos, siendo más vulnerables a las enfermedades.

En este proceso hay involucrados factores endógenos como la alimentación, la climatología, los cuidados recibidos, las enfermedades, etc.


Los perros viejos

Se ha estipulado una edad media, que varía con el peso y el tamaño, a partir de la cual podemos considerar a nuestro animal un “abuelo”. A partir de estas edades podemos observar cambios funcionales y estructurales similares en todas las razas, presentando una mayor predisposición a sufrir ciertas patologías asociadas a la vejez.

Un animal que envejece va perdiendo sus fuerzas, su resistencia, su agilidad, su capacidad de reacción, su agudeza visual, su capacidad auditiva, sus huesos se vuelven más frágiles y sus articulaciones menos elásticas y, además, tienen más tendencia a enfermar y a sufrir enfermedades degenerativas y neoplasias (tumores).

Algunas enfermedades que son especialmente frecuentes en estos animales viejos son: tumores y la insuficiencia renal crónica (capacidad renal disminuida), siendo seguidos por el hipertiroidismo, la diabetes, los problemas hepáticos (en los que se disminuye su funcionalidad), y las afecciones bronquiales (son frecuentes las bronquitis, la fibrosis pulmonar y la enfermedad pulmonar obstructiva) y cardíacas.

Las enfermedades dentales también son muy frecuentes en los animales mayores, el depósito de sarro sobre los dientes va aumentando y extendiéndose hasta el interior de las raíces, por debajo de las encías por lo que es muy fácil que el animal vaya perdiendo dientes, su aliento sea muy desagradable y tenga piorrea continuamente, lo que le impedirá comer bien y tendrá mal humor.

El ritmo metabólico de los perros geriátricos es más lento, por lo que sus necesidades en calorías se ven disminuidas. La producción enzimática se ve reducida por lo que muchos nutrientes no se van a poder procesar y no van a ser absorbidos correctamente por el aparato digestivo.

A nivel cardíaco, el corazón también envejece y empieza a presentar arritmias y lesiones crónicas en las válvulas y el propio miocardio, por lo que el gasto cardíaco disminuye bastante. Muchos animales presentan soplos, intolerancia al ejercicio, tos crónica e incluso desmayos, que van aumentando con el progreso de la enfermedad.

En los perros viejos también vamos a ver anemias y la capacidad inmunitaria disminuida, aunque sus linfocitos estén normales, lo que indica que su capacidad sí está disminuida, por lo que es más fácil coger infecciones y parásitos.

En perros es frecuente encontrarnos con hipertrofia de próstata y en hembras se ven más casos de piómetras si no han sido esterilizadas de jovencitas.

La incidencia de tumores mamarios es muy elevada en las hembras, sobre todo en las que no han sido castradas de muy jóvenes.

Otra de las cosas que vamos a ver en nuestros viejos animales es que su musculatura se va atrofiando porque pierden masa muscular y también ósea, aparecen calcificaciones en las zonas articulares con artrosis y artritis y la funcionalidad neuromuscular se va deteriorando. Podemos ver como cojean de forma crónica, como les cuesta levantarse para venir a saludarte, como les cuesta también acostarse y dan cincuenta vueltas antes no deciden hacerlo, todo por dolor articular y de huesos.

Y como consecuencia del menor ejercicio que hacen, veremos cómo debemos cortarles las uñas con mucha frecuencia ya que crecen y no las desgastan por lo que si no nos damos cuenta, provocan  que los dedos se tuerzan para seguir creciendo la uña.

También va disminuyendo el número de células nerviosas del cerebro y cerebelo por lo que pierden sensibilidad, sus reacciones a los estímulos externos se ven disminuidas, se van deprimiendo y presentan alteraciones en el sueño y sus horarios, pudiéndose volver irritables y tener problemas para orientarse.

Es más frecuente la aparición de abultamientos en la piel como pueden ser lipomas (quistes de grasa), mastocitomas, melanomas, histiocitomas, linfosarcomes, etc. Y en algunos casos pueden aparecer síntomas dermatológicos como resultado de problemas hormonles, observando con frecuencia animales con pérdidas de pelo simétricas y a ambos costados de cuerpo con híper pigmentación (la piel muy oscura).

Aparecerán canas, zonas con menos pelo, por la menor actividad folicular, es decir, que nace menos pelo. La piel pierde elasticidad y aparece seborrea con el pelo aceitoso, oliendo mal y con caspa.

Podemos ver como el cristalino de muchos perros a partir de cierta edad va adquiriendo una coloración blanquinosa, se va volviendo opaco y el animal va perdiendo agudeza visual, degeneración senil del cristalino, y en algunas ocasiones podemos encontrarnos con cataratas.


Prevención y tratamientos

El objetivo primordial de este plan de acción es conseguir que nuestros animales de compañía vivan más tiempo, pero sobre todo que tengan mejor calidad de vida aunque sean viejos.

Todo el mundo se ha dado cuenta, nuestros animales de compañía viven más años ahora que antes, lo mismo que pasa con las personas. Todo ello es gracias a las mejoras que han repercutido en su vida. Una mejor nutrición, unos mejores cuidados por parte de sus dueños y una mejor atención veterinaria (más prevención), diagnósticos  más rápidos y concretos con unos tratamientos más adecuados, etc. El conjunto  de todo ello está dando muy buenos resultados, por lo que  todos estamos mucho más contentos.

Uno de los objetivos de este plan preventivo es conseguir detectar problemas ocultos que tratados a tiempo pueden solucionarse a pueden mejorarse mucho. Y el otro objetivo es adaptar una serie de cosas a la evolución propia del animal para prevenir su desgaste y mejorar su rendimiento.

Procederemos a proporcionarle una alimentación adecuada a sus nuevas necesidades, intentando con ello mejorar la absorción de los nutrientes esenciales, evitando o disminuyendo los que menos necesita. Con las dietas adecuadas podemos prevenir la aparición de ciertas patologías y mantendremos su peso corporal óptimo.

La nutrición de los perros mayores debe ser muy apetecible y debe estar compuesta por nutrientes de alta calidad, lo que facilitará su digestión y su correcta absorción.

Controlaremos el estado de la boca para poder detectar cualquier tipo de problema que se presente que pueda afectar a la salud del perro. Si fuese necesario se llevaría a cabo una higiene bucal con el objetivo de eliminar el sarro acumulado que acaba afectando a las encías y provoca la caída de los dientes, además de una importante infección (gingivitis y piorrea).

Debemos limpiar con cuidado los ojos de nuestros animales de legañas y cualquier tipo de supuración. Recordemos que se pasan más horas durmiendo y es posible que los ojos  produzcan más legañas de lo normal o, en su defecto, que produzca menos lágrima de lo que sería necesario, por lo que entonces nuestro veterinario nos recetaría unas lágrimas artificiales para ir poniéndoselas cada día y evitar lesiones en la córnea. Son más frecuentes las infecciones bacterianas como consecuencia al menor grado de protección inmunológico que afecta a los animales viejos, por lo que debemos tratarlas adecuadamente.

Debemos prestar atención a la tos e intolerancia al ejercicio, que pueda presentar nuestro perro, un chequeo a tiempo nos puede ayudar a ver un problema cardíaco que está empezando a surgir, un simple cuadro de tos que no tiene causa inflamatoria ni infecciosa nos puede dar la señal de alarma, no dudéis en acudir a vuestro veterinario para que explore su corazón y vea cómo funciona. Las insuficiencias cardíacas, los soplos, las arritmias, etc., tratadas a tiempo pueden evolucionar muy bien y conseguir que la calidad de vida de nuestro animal no se vea deteriorada y pueda seguir jugando y dando guerra mucho tiempo.

El sistema urinario también sufre el deterioro progresivo de la edad, nos podemos encontrar con problemas de incontinencia urinaria, con alteraciones estructurales de los riñones, con tumores, etc. Debemos fijarnos en como orina nuestro perro, si tiene molestias, dificultad, si orina más de lo que lo hacía antes, etc. Todos los datos que podamos recopilar serán de gran ayuda para nuestro veterinario cuando lleve a cabo su chequeo.

La insuficiencia renal es quizás una de las patologías más frecuentes con la que nos encontramos en los animales mayores.

No nos podemos olvidar de los huesos, sus articulaciones y su musculatura, es decir, el sistema músculo-esquelético. Afectado también por el desgaste, los animales viejos sufren mucho de problemas artrósicos, artritis y anomalías degenerativas. Debemos observar como camina, como se sienta, como se acuesta y como se levanta nuestro perro, así podremos ver si tiene algún problema para hacerlo y nos pondrá sobre aviso de que algo falla.

El ejercicio moderado diario ayuda a mantener los músculos y los huesos fuertes, la alimentación adecuada también proporciona los nutrientes adecuados para el mantenimiento del sistema. El control veterinario nos ayudará  a detectar leves cojeras, puntos de dolor y zonas de desgaste que pueda presentar nuestro perro, las radiografías son de gran ayuda para ver el grado de artrosis o artritis que sufre el perro. Por suerte, si se detecta a tiempo un ligero desgaste podremos empezar a tratar al animal evitando que llegue a tener un cuadro de dolor en el que deberíamos recurrir a medicaciones muy fuertes.

Las medicaciones que existen en la actualidad consiguen que el animal con artrosis degenerativa pueda seguir valiéndose por sí solo durante mucho más tiempo sin tener dolores fuertes y pudiendo salir a pasear un ratito cada día.

No podemos olvidar que no son tratamientos curativos, tan solo son paliativos, pero funcionan y vale la pena tratar cuanto antes el animal para poder mitigar el dolor y ralentizar el proceso.

Por último vamos a comentar los tumores o bultos que tienen tendencia a aparecer en nuestros perros cuando se hacen viejos. Como siempre hemos dicho y diremos, frente a cualquier bulto que aparezca en un sitio que no debe recomendamos extirparlo y ver lo que es.

Primero porque si lo operamos con un tamaño pequeño, la cirugía es más corta y menos invasiva por lo que el animal estará sometido menos tiempo a la anestesia y su postoperatorio será mucho más bueno con un corte pequeño que con un gran corte. Y en segundo lugar porque al analizar el bulto sabremos qué es y podremos intentar hacer lo mejor para evitar que vuelva a aparecer y tendremos muchos más controlada la evolución del animal.


Conclusiones

Acudid a vuestro veterinario de confianza y pedidle consejo para afrontar la vejez de vuestro perro, entre todos conseguiréis alargarle la vida y sobre todo mejorar su calidad de vida una vez esté entrado en años. Más vale prevenir que curar.


Fuente documental: Revista “Todo Perros”, nº 189

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2 comentarios para “La vejez en los perros”

  • laura dice:

    Hola, mi perro de raza mestiza acaba de cumplir el pasado miércoles 7 años me gustaria saber si ya es un perro mayor, es de tamaño pequeño.

  • Roser Roca dice:

    Querida Laura,

    Un perro de siete años es ya un perro adulto de mediana edad. Según la raza que sea la edad y la esperanza de vida varían pero normalmente los perros de razas pequeñas viven más años que los grandes, entre 12 y 15 años.

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