Cómo combatir los parásitos externos


La lucha contra los parásitos externos es algo que preocupa con razón a todos los propietarios de perros, fundamentalmente las pulgas y/o las garrapatas, aunque cada vez prestamos más atención a los mosquitos como transmisores de graves enfermedades.

Con la llegada de la primavera y el aumento de la temperatura, estos parásitos recuperan su actividad, que ha estado disminuida durante el tiempo de frío, y suben a los perros produciéndoles irritaciones y molestias así como un rechazo por parte del propietario. Además estos parásitos son vectores (transmisores) en el contagio de múltiples enfermedades como la “erlichiosis”, “babesiosis” o la tenia “dipilidium”. Es por ello imprescindible realizar tratamientos antiparasitarios tanto para eliminar los parásitos como para, fundamentalmente, prevenirlos.

Conoce cuál puede ser el problema

La importancia del problema dependerá de la localización geográfica del animal y fundamentalmente del hábito de vida del perro; así son mucho más frecuentes las pulgas que las garrapatas en el norte de la península ibérica por su clima húmedo, invirtiéndose en el centro-sur. También es bueno saber que existen varias especies de garrapatas que pueden parasitar al perro (Ixodes, Ripicephalus, Dermacentor, etc), con distribuciones geográficas específicas. Por supuesto nada tendrá que ver la incidencia de parásitos en un perro de hábitat urbano en un piso, con otro de vida rural, en un jardín o en una colectividad de perros. Cada vez más, fruto de los inviernos más suaves y del alojamiento de perros en lugares abrigados, vemos también parásitos en época invernal.

La patología propia producida por estos parásitos externos será en el caso de las pulgas, molestas por su presencia y desplazamientos por el cuerpo del perro, trauma e irritación producido por la mordida y reacción alérgica a la saliva de la pulga (muy frecuente y causa de muchas consultas dermatológicas). Si la parasitación es debida a garrapatas, podremos encontrar también irritación por la mordida, reacciones de hipersensibilidad local, anemia si el número de parásitos es elevado y parálisis debido a secreciones tóxicas de la garrapata. En el caso de los mosquitos, las molestias propias de las picaduras suelen ser escasas en nuestras mascotas, siendo más importante la transmisión de enfermedades.

Tratamientos para el control de los parásitos

Este tratamiento debe dirigirse al propio animal, al entorno del lugar en donde viva y, si es posible, al ambiente exterior. El éxito del control de los parásitos dependerá no sólo de la elección de un buen producto, sino de la presentación del mismo y muy especialmente de la frecuencia en su utilización.

garrapatas perros Cómo combatir los parásitos externosLos productos utilizados suelen ser los mismos tanto para prevención como para tratamiento. Las composiciones son muy variadas utilizándose productos insecticidas de tipo botánico como las “piretrinas”, muy eficaces y numerosos.

Otros antiparasitarios más tradicionales de los llamados “organofosforados” (como el conocido diazinón), “organoclorados” (lindane, más tóxicos), “carbamatos” (propoxur), en general menos indicados y poco a poco en desuso. Por otro lado tenemos otros productos de más reciente aparición como el “fipronil” o “selamectina”.

Del tipo de producto y especialmente de la composición más idónea para cada animal (adulto, cachorros, hembra gestante, etc) nos aconsejará nuestro veterinario, pues nunca debemos olvidar que todos estos productos pueden resultar tóxicos en mayor o menor medida.

En cuanto a la acción sobre los parásitos, se diferencia entre el “efecto letal” o la capacidad del antiparasitario para matar en los momentos siguientes a la aplicación del producto, y el “efecto residual” o permanencia del producto sobre la piel y el pelo del animal (generalmente unido al estrato graso) y seguir siendo por ello eficaz días o semanas después de la aplicación. Este efecto residual depende, además de las características propias del producto, de los hábitos de vida del animal (en el interior o exterior, si se moja con mucha frecuencia, etc).

Como decíamos anteriormente, la prevención de estos parásitos es fundamental en nuestros perros, y tenemos constancia en los últimos años, que enfermedades como la leishmaniasis han reducido claramente su incidencia. Debemos pensar que con muy poco esfuerzo, como es ser constantes en el uso de antiparasitarios, podemos obtener grandes beneficios.

Tipos de antiparasitarios

Baños o soluciones antiparasitarias: que proporcionan el mejor efecto inmediato penetrando bien en mantos con mucho pelo. El efecto residual es bueno si se utiliza el producto adecuado y no deben aclararse sino dejar secar. Su uso frecuente los hace muy eficaces, aunque resultan bastante incómodos de usar.

Polvos insecticidas: eficaces y relativamente seguros, aunque también incómodos de usar, fueron más utilizados antiguamente.

Collares antiparasitarios: de gran eficacia (en algunos productos) y comodidad. Están fabricados con un soporte plástico con un entramado microscópico relleno de insecticida. De la composición del producto antiparasitario y de la calidad del soporte plástico dependerá la eficacia del collar. Cuidado si conviven con varios animales, pues con el juego pueden ingerir trozos de collar, resultando en ocasiones muy tóxico. Existe uno que contiene”deltametrina”, de gran eficacia y alta durabilidad (6 meses), que además presenta una buena eficacia frente a los mosquitos.

Antiparasitarios “sistémicos”: son aquellos productos que administrados vía oral (en desuso) o percutánea (a través de la piel), llegan a la sangre distribuyéndose por todo el organismo. Al picar, el parásito ingiere el producto y muere. Son muy eficaces y duraderos si bien tienen dos efectos: no pueden usarse junto a otros insecticidas, y en caso de problemas alérgicos no solucionan nada, pues el parásito debe picar antes de morir.

“Spot-on” o pipetas: que es una presentación que se aplica con una determinada frecuencia (generalmente una al mes) sobre la espalda del animal, donde será absorbida actuando como sistémico o bien se distribuirá por la piel de todo el cuerpo, sin ser absorbido, según el producto de que se trate. Muy eficaces y difundidos en la actualidad.

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Un comentario para “Cómo combatir los parásitos externos”

  • karla vallejo dice:

    GRACIAS POR EL ARTICULO, ES MUY INTERE4SANTE Y COMPLETO, ADEMAS COMO OREVENCION EXCELENTE.

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