Magyar agar
Se cree que los ancestros del Magyar Agar (en húngaro “agar” significa lebrel), fueron lebreles asiáticos introducidos en Hungría en el siglo IX por los magiares y, probablemente, cruzados con perros sabuesos locales.
En el siglo IX, se efectuaron aportes de sangre de Greyhound para obtener perros más rápidos.
Estándar y características
► Cabeza: Vista de perfil y de arriba: en forma de triángulo alargado. Cráneo relativamente ancho. Stop leve. Hocico potente. Mandíbulas fuertes. Mejillas fuertes.
► Ojos: De tamaño mediano, preferentemente pardos.
► Orejas: De inserción bastante alta, de tamaño mediano, no demasiado finas, se llevan semi caídas en forma de V.
► Cuerpo: Alargado, musculoso. Cuello no demasiado largo, bien musculoso. Antepecho relativamente ancho. Pecho profundo, no demasiado plano. Espalda firme, bastante ancha, recta. Lomo levemente arqueado. Grupa grande, poco inclinada. Vientre ligeramente levantado.
► Miembros: Largos, enjutos, potentes, muy musculosos, de buena osamenta.
► Cola: Larga, no demasiado fina, punta levemente curva, siempre se lleva por debajo de la horizontal.
► Pelo: Raso, no demasiado fino. Tupido en invierno.
► Pelaje: Se aceptan todos los colores, monocromos, manchados o atigrados.
► Altura:
- Macho: De 65 a 70 cm.
- Hembra: Un poco más pequeña.
► Peso:
- Macho: Alrededor de 30 kg.
- Hembra: Alrededor de 25 kg.
Carácter, aptitudes y educación
Rústico, activo, tenaz y audaz, el Magyar Agar, menos rápido que el Greyhound pero más resistente, infatigable en la persecución, se utiliza en Hungría para atrapar en la carrera y matar liebres y zorros. Su olfato es mediocre. Dulce, afectuoso y tranquilo, es un compañero apreciado. Se muestra bastante independiente pero equilibrado. Su educación debe ser firme.
De ser necesario, puede adaptarse a la vida urbana siempre que pueda correr con regularidad. Al igual que para los demás lebreles, hay que se acerque al ganado.
Cepillarlo dos veces por semana.
No soporta el frío.




