Ir a la playa con tu perro
Todavía en la actualidad es toda una odisea poder ir a la playa con un perro, sobre todo debido a las prohibiciones. No obstante, en caso de que encontremos una playa en la que el acceso a los perros esté permitido, deberemos tomar algunas precauciones para tener en cuenta el bienestar de nuestro perro en todo momento, sobre todo en los días más calurosos.
► Antes de ir a la playa con tu perro debes asegurarte de que su acceso no está prohibido, ya que las multas económicas suelen ser bastante elevadas. Debes buscar una playa que sí permita ir con mascotas, aunque el requisito fundamental sea tenerlo todo el tiempo atado.
► Los perros, igual que las personas necesitan protegerse del sol así que deberás consultar con tu veterinario para que te recomiendo el protector solar apropiado para tu perro, así como unas gafas de sol. Además, no te olvides de llevar una sombrilla contigo para que pueda ponerse debajo.
► Con la llegada del buen tiempo también aumenta la posibilidad de que tu perro coja pulgas o se le enganche alguna garrapata. Es bien sabido que en las zonas de playa abundan las pulgas. Antes de exponer a tu perro en el aire libre, ponle un buen collar anti pulgas.
► Llévate una botella de agua fresca para ti y para tu perro, y su plato para beber. Dale agua regularmente para mantenerlo hidratado y no dejes que beba agua salada porque podría enfermar.
► Controla y vigila a tu perro en todo momento para que no se trague o pise objetos peligrosos como por ejemplo cristales, anzuelos, conchas, etc.
► Consejo: No lleves a tu perro a la playa a las horas de más calor (las horas centrales del día), siempre es mejor a primera hora de la mañana o por la tarde.





