Reeducar a perros maleducados (II)
Para tener un perro afable, educado y obediente es indispensable que el dueño sepa controlarse, ya que, el perro simplemente es el reflejo de su amo.
Si lo que quieres conseguir es que tu perro sea bueno y tenga buen carácter deberás educarlo con cariño y a la vez con firmeza y autoridad, evitando siempre los gritos, los golpes y todo tipo de violencia o maltrato.
Si cuando era un cachorro no supiste educarlo correctamente, ignoraste su necesidad de sentir afecto y de pasar tiempo junto a tu compañía, lo dejaste mucho tiempo solo, solo lo castigabas cuando estabas de malhumor y pensabas que era él el que no sabía comportarse, entonces el hecho de que tu perro esté “estropeado” es solo y únicamente culpa tuya.
Suerte que los perro son seres nobles, fieles y dotados de una gran inteligencia y que todavía estás a tiempo de enseñarle y corregirle correctamente.
Reeducar, que no es más que educar a un perro maleducado corrigiendo los errores que nosotros mismos hemos creado con nuestra inexperiencia, no es nada fácil y un procedimiento que requiere por nuestra parte MUCHA PACIENCIA y CARIÑO hacia nuestro perro.
La importancia de la paciencia
Lo más seguro es que la mala educación de tu perro sea debida a tu falta de paciencia. La impaciencia es el error más común entre los propietarios novatos.
Muchos dueños de perros queman las etapas educativas con impaciencia deseando que en un par de semanas su perro se haya convertido en un perro educado, limpio, tranquilo, guardián de la casa, y que obedezca son sólo mirarle.
Debemos tener en cuenta que la educación de un perro es progresiva y que la impaciencia, el nerviosismo y la brutalidad NO deben ser parte de este proceso de rehabilitación. Las mejores herramientas son la paciencia, el cariño, la dulzura en la voz y en tus movimientos y sobretodo la perseverancia. Si lo pones en práctica verás que ésta es la combinación perfecta para obtener buenos resultados.





