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¿Qué idioma es mejor para educar a tu perro? Ninguna lengua es mejor que otra para el adiestramiento de nuestro amigo, da lo mismo que uses el chino que el euskera, el perro no va a entender lo que dices.

Elegir un idioma es cuestión de comodidad, el perro aprenderá a obedecer de igual modo ya que efectivamente, no entiende lo que se le dice, sino que asocia unos sonidos determinados a un comportamiento.

La brevedad, dos veces buena

Algunos adiestradores recurren a palabras en alemán o en inglés por la brevedad y contundencia de estos idiomas, donde muchas órdenes pueden darse con palabras monosílabas, a diferencia del español. Pero lo cierto es que hasta puedes inventarte un idioma propio para educar a tu perro, la única condición es que cada orden sea dada con una palabra corta, preferiblemente monosilábica.

Y aquí encontramos uno de los principios que deben guiar en la educación de nuestro cachorro, la sencillez. Los perros no retienen las palabras largas o complejas, sólo captan la entonación que les trasmite nuestro estado anímico y las sílabas o sonidos finales. Un perro que se llame “Alf” responderá igual a “Ralf”, por eso es importante elegir nombre sencillos y dar instrucciones concretas.

Los perros de raza con pedigrí suelen traer en sus documentos un nombre largo y rimbombante como “Gold Dream Of the Best” y otras lindezas similares, te recomendamos que no lo emplees más que en sus papeles y que en casa le pongas un nombre más corto, simple y efectivo para que el perro lo reconozca rápidamente.

Utiliza un nombre que no sea mayor de 4 sílabas. La práctica demuestra que los nombres formados por dos o tres sílabas son aprendidos por el perro con mayor facilidad y aprenden antes a asociarlos con ellos mismos, además de resultar más cómodos de pronunciar.

Es el mecanismo esencial al dar órdenes, recuerda que las palabras cortas y fáciles son retenidas mejor por el animal. Dos ejemplos aclaran esto:

“Bo” puede confundirse con “No” y “Duque” es más sencillo de pronunciar que “Dux”. Además de palabras cortas, los perros prefieren aquellas que contienen las vocales como “a” y “o”. Este tipo de vocales tienen una pronunciación sencilla y sonora, fácilmente reconocibles por el perro.

Una vez que has elegido el nombre, úsalo con frecuencia. Repíteselo a tu perro cuando le pones de comer, cuando juegas con él, cuando le acaricias o le abrazas y siempre que quieras llamar su atención, de tal modo que cuando lo oiga sepa que debe prestarte inmediatamente atención. Y muy importante, no utilices nunca el nombre para regañarle, nunca grites el nombre de tu perro, debes pronunciarlo en un tono alegre, nunca para castigarlo, sino tu perro asociará su nombre con algo negativo y no acudirá a tu lado o lo hará con miedo.

Incrementar su inteligencia

Aumentar la inteligencia de un perro es crear un programa de enriquecimiento desde la edad de cachorro.

Que esté suelto por la casa, por el patio o el jardín, que nos acompañe en todas aquellas ocasiones en que sea en que sea posible, que se relacione y juegue con otros perros de todas las edades lo somete a estímulos nuevos en condiciones seguras.

Si admitimos que cuanto más aprende un perro más desarrolla su inteligencia, comprenderemos que educar es algo más ambiciosos que el estricto adiestramiento.

El aprendizaje no siempre requiere instrucciones formales. Muchas veces olvidamos que para relacionarnos con nuestro perro utilizamos la palabra y que todo adiestramiento futuro irá acompañado de órdenes verbales. Si en la vida cotidiana procuramos enriquecer el vocabulario de nuestro perro, de aumentar el número de palabras que es capaz de interpretar, estaremos dando un paso gigantesco al frente que agradeceremos el día en que comencemos su adiestramiento específico.

Por ejemplo, si antes de subir o bajar una escalera decimos “arriba” o “abajo”, o al salir del coche “fuera”, estaremos dándole una instrucción básica que nos será muy valiosa cuando precisemos que nos obedezca a partir de la edad apropiada para su educación.

Algunos consejos

· Cada palabra relacionada con una orden debe utilizarse exclusivamente cuando se pretende que el perro realice la acción determinada que la misma designa. Todo perro medianamente inteligente está capacitado para asociar dos o tres palabras a una misma orden, por ejemplo, para que el perro venga a nuestro lado podemos utilizar “Ven”, “Aquí”, “Junto”, etc. Pero el adiestramiento será mucho más eficaz si empleamos siempre las mismas órdenes, lo que nos dará unos resultados más óptimos.

· Nunca debe darse por finalizado un ejercicio hasta que el perro no haya hecho correctamente lo que se le ha pedido, de lo contrario aprenderá que puede salirse con la suya y desobedecer.

· El cachorro debe respetar a su dueño, respeto nacido del amor y no del miedo. El respeto se pierde con facilidad si se pega al perro.

Fuente: Revista “Perros & Compañía” Nº 190


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3 comentarios para “Un idioma para enseñar”

  • MarthaF:

    Esta muy bueno el articulo por que es muy dificil conseguir orientación para manejar los perros ya que todo el mundo quiere es que se les pague el adiestramiento, y a uno le queda solo guiarse por el sentido comuún pero a veces uno se da cuenta que esto solo no funciona

  • JORGE:

    muchas gracias y ya lo estoy ponioendo en practica.Clarisima la explicacion.

  • liliana:

    Muy inytertesanyte y oportuno

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