Prevención de los malos olores en criaderos
Los olores se transportan en finas gotas de humedad, se evaporan por la acción del calor y se disperan gracias a los vientos y corrientes de aire.
El control de los malos olores en el criadero o boxes implica entonces mantener un nivel de humedad, una temperatura y una ventilación adecuadas, sin dejar de limitar sus fuentes y actuando sobre la alimentación y la higiene.
¿Cómo prevenir los malos olores en el criadero?
-El uso de los alimentos de fácil difestión limita la cantidad de excrementos y facilita su eliminación. Frecuentemente se observa que al pasar a un alimento hiperdigestible (llamado “premium”), se reduce a la mitad la cantidad de excrementos evacuados.
Para convencerse basta observar la consistencia de las heces y pesarlas: con un alimento adecuado, se eliminan entre 45 y 65 gramos de excrementos por cada 100 gramos de alimento ingerido.
-Recoger o aspirar la mayor parte de los excrementos antes de limpiar, se reduce así la cantidad de agua utilizada y se evita la emanación de los malos olores.
-Impermeabilizar los materiales limita las infilitraciones que generan humedad continuamente.
-En lo posible, aprovechar cuando dé el sol para lavar los patios; además de acelerar el secado, los rayos solares, por la acción de la radicación ultravioltea, también tienen virtudes desinfectantes. Por esto, es preferible concebir los patios orientados hacia el sur en el hemisferio norte y hacia el norte, en el hemisfério sur.
-Utilizar una bombe de presión con vapor de aguan sobrecalentada para limpiar en profundidad las materias orgánicas residuales incrustadas. Este tipo de bomba destruye la mayor parte de los agentes infecionsos hasta en los rincocnes (incluso los huevos de parásitos y las esporas bacterianas) dejando a su paso las superfícies practicamente secas.
-Limpiar los patios una o dos horas después de distribuir los alimentos, ya que los perros tiene generalmente un reflejo de defecación en la hora siguiente a la comida.
-Aumentar la frecuencia de las limpiezas cuando el tiempo es húmedo o tormentoso (estancando los olores).
-Prever un pozo ciego de capacidad suficiente (fosa fabricada o encofrado de cemento cubirto y bajo tierra, de unos 3000 litros para 40 perros) independiente del circuito de recolección de aguas residuales, que se hará limpiar periódicamente por una empresa especializada.
-Controlar que el sistema de extracción en altura de las partes cubiertas del criadero (box, corredor central) funcione correctamente, ya que los malos olores (amoníaco, metano, gases putridos) tienen la tendencia a ascender.
LUCHA CONTRA LOS MALOS OLORES
Los desodorantes son a menudo sprays que ùlverizan pesadas gotas que atrapan los olores a medida que caen. Su eficacia es por lo tanto transitoria. Es preferible disponer de un termonebulizador que genere gotas de pequeño diámetro (1 a 5 micras) y las caliente; así, diseminará partículas antisépticas que permanecerán en suspensión a mayor altura y por más timpo.
El uso de aceites esenciales en este tipo de equipo contribuye además a prevenir afecciones respiratorias y a alejar los insectos. Por ejemplo el uso de una emulsión del 1% de aceites esenciales a razón de 1ml/m3 es adecuado para desodorizar en presencia de animales. Este equipo puede usarse tambien para desinfectar los lugares herméticos (maternidad, cuarentena, enfermería) cuando se efectúan las evacuaciones sanitarias. Por razones económicas, varios criadores pueden compartirlo.



