Piscina para perros
El verano se acerca y los perros sienten el calor igual que las personas, incluso algunos lo sufren más por ser de color negro, por tener un pelaje abundante o por ser perros provenientes de zonas frías, como por ejemplo los Husky.
Si tu perro pasa la mayor parte del día fuera en la terraza o en el jardín, aparte de dejarle un recipiente con agua fresca para que pueda beber siempre que lo desee y habilitarle un sitio cómodo en el cual resguardarse del sol, no está de más ponerle una piscina para perros para que pueda bañarse y refrescarse, seguro que te lo va a agradecer.
El precio medio de una piscina para perros es de unos 60-70 euros y las más grandes ocupan 120 cm de diámetro por 30 cm de altura y las más pequeñas, 80 cm de diámetro por 20 de altura.
Están hechas de plástico muy resistente y la base es antideslizante para evitar que se mueva y que el perro lo muerda o lo arañe.
Cuando no se usa, se puede doblar y guardar en cualquier armario dentro de una bolsa.




