Lhasa Apso


El Lhasa Apso existe desde hace miles de años en el Tíbet. Animal sagrado, era criado en los templos y palacios, y los más hermosos ejemplares se encontraban en el monasterio del Dalai lama.

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Se le llama Apso (cabra del Tíbet). Sólo habría aparecido en Occidente, en particular en Inglaterra, hacia el año 1930, ya que antaño su comercio estaba prohibido.

En 1934 se definió su primer estándar oficial.

Estándar y características

► Cabeza: Redonda. Cráneo medianamente estrecho, no totalmente plano. Stop mediano. Testuz recto. Hocico no cuadrado. Se prefiere la dentadura completa.

► Ojos: De dimensión media, de color oscuro.

► Orejas: Colgantes, con abundantes flecos.

► Cuerpo: Largo y compacto. Cuello fuerte, de perfil bien torneado. Costillas bien desarrolladas. Cuarto trasero bien desarrollado. Espalda recta. Lomo fuerte.

► Miembros: Cortos, buena musculatura. Pies de gato, redondos. Buenas almohadillas.

► Cola: De inserción alta, se lleva sobre la espalda. Con abundantes pelos.

► Pelo: Largo, abundante, recto y duro, ni lanoso ni sedoso. Sub pelo mediano. Abundante pelo en la cabeza que cae sobre los ojos, bigote tupido.

► Pelaje: Dorado, arena, miel, gris oscuro, pizarra, humo, particolor (varios colores distintos, negro, blanco o pardo).

► Altura:

- Macho: 25 cm

- Hembra: Un poco más pequeña

► Peso: De 4 a 7 kg.

Carácter, aptitudes y educación

El Lhasa Apso es rústico, vivaz, perpetuamente despierto, y atento. Tiene una personalidad fuerte, es seguro de sí mismo y un poco terco. Tranquilo, afectuoso, sensible y dulce con los niños. Es un agradable compañero.

A la vez es un poco desconfiado con los extraños, dotado de un oído muy fino y un ladrido agudo, es un excelente perro guardián que da la alerta.

Su educación debe ser firme.

Puede vivir en apartamento pero adora caminar. No soporta la soledad. Hay que desenredarlo, cepillarlo y peinarlo a diario. Bañarlo una vez por mes. Controlarle el estado de los ojos.

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