Peleas entre perros (I)
Los profesionales muy habituados a la situación, por tantas veces repetida, se lo toman con más calma. Dentro de todo, les parece que esta situación es la menos mala, ya que entienden que de este modo, los perros son capaces de descargar todas sus diferencias, zanjar el tema y resolver su conflicto para continuar con el juego y la actividad, aunque sea manteniendo las distancias y cierta compostura.
La cuestión suele quedar ahí, salvo que aparezcan causas mayores por las que hacerse notar (comida, atención, intervención del dueño, posesión de un juguete, etc.).
Todos los perros de todas las razas, sexo y edad son susceptibles de verse implicados en una pelea o forcejeo aunque es más habitual encontrar a machos de entre 10 y 12 meses y a individuos de ciertas razas (independientemente del tamaño).
No obstante, las hembras no están exentas de estas disputas ni tampoco los perros de las razas más populares.
En los perros de asistencia, se castran y se esterilizan todos los individuos para facilitar su manejo y evitar posibles disputas, tanto durante en el periodo de aprendizaje, como en la relación con otros perros que se encuentran a lo largo de su vida de trabajo.
Se puede decir que existen dos grandes grupos de perros: los que se han peleado o forcejeado alguna vez, y los que lo harán en breve. Es por ello que partimos de la base de que los forcejeos forman parte de la dinámica de sus relaciones (aunque hay forcejeos y forcejeos).
Normalmente son simples encontronazos para zanjar diferencias, aunque ocasionalmente la cuestión va a mayores y alguno de los perros sufre daños en zonas como el cuello, patas, orejas o belfos y la sangre es muy aparatosa, y más si va acompañada de gruñidos y movimientos rápidos.
Los casos más graves se producen cuando hay varios perros implicados y uno de ellos se lleva la peor parte a causa del ataque conjunto de los demás.
También pueden ser frecuentes y muy frustrantes para los propietarios, las disputas entre perros que conviven en la misma casa o directamente emparentados.
Vía | ElMundodelperro





