El Maltés y los niños: ¿Una buena combinación?
Los malteses son perritos extrovertidos e inteligentes. Su pequeña estatura los hace excelentes compañeros de juego en cualquier familia, pero continúe leyendo si está pensando en traer un maltés a su familia.
Los malteses adoran los niños, pero no son una buena opción si usted tiene niños pequeños en la casa. Cuando decimos pequeños nos referimos a niños alrededor de los ocho años, dependiendo de la madurez del niño. Por lo demás, pueden ser unos juguetones y maravillosos miembros de la familia.
Los niños aman su diminuta estatura, ya que son fáciles de transportar. Pero es debido a su tamaño que se convierten en una combinación peligrosa con niños pequeños. Su hijo no será capaz de comprender la fragilidad del perro. Es fácil herirlos gravemente, parándose o sentándose sobre ellos accidentalmente.
La variedad “taza de té” pesa tres libras (1,5 kilos) y hasta menos y es una pésima opción si se tienen niños. Estos perros son muy pequeños y en consecuencia sus huesos son muy frágiles y quebradizos.
Si elige un maltés, puede minimizar todos estos riesgos mediante un buen entrenamiento del perro, así como enseñándole a su hijo el respeto por los perros y cómo tratarlos. ¡Esto hará la diferencia!
Usted tendrá que enseñar a sus niños como tratar a su maltés. Esto incluye no jugar con el perro bruscamente. Los niños deben aprender que el maltés es frágil y debe ser tratado como tal.
Si tiene la intención de mantener un maltés en su casa, siempre se recomienda algún tipo de entrenamiento profesional. Gaste algo de dinero y asegúrese de que su maltés socializa tanto como puede.
Intente que los niños participen en los cuidados del perro. El maltés necesita un buen aseo y ésta es una manera de establecer una buena relación entre ellos. Incluso los niños pequeños pueden peinar suavemente el pelaje de los perros.
Al igual que con cualquier mascota del hogar, el principio general que debe ser enseñado a los niños es el de tratar todos los animales con amabilidad y respeto. Esta es una de las lecciones de vida más importantes que puede transmitir y el mejor lugar para aprenderla es en el hogar.
No deje a sus hijos con un maltés, sin ninguna supervisión. A pesar de que el niño se comporte bien, eso no impide que el maltés se ponga nervioso. Algunos pueden ser un poco ariscos, así que busque uno cuyos padres tengan buenos modales. Esto reducirá el riesgo de cualquier problema. En general el maltés puede ser una gran mascota familiar.





