Educar a un perro adoptado
Perro adoptado
Como buen dueño, deberás tener en cuenta de que el hecho de que perro sea un perro adoptado implica que habrá sufrido por haber sido abandonado o maltratado y en consecuencia puede que sea un animal temeroso pero que a la vez falto de cariño, el cual te agradecerá todos los mimos que puedas darte y que acabará siendo el más fiel de tus amigos.
No obstante, se trata de un periodo de adaptación a su nuevo hogar y a su nueva familia.
Es fundamental que desde el primer día que llegue a casa le pongas una chapa identificativa en el collar con su nombre y tus datos personales para que sea más fácil encontrarlo en caso de pérdida, así como el microchip.
Los primeros días también serán de adaptación para ti, deberás acostumbrarte a él y conocer su carácter y sus reacciones.
Un perro adoptado puede estar confundido ser miedoso durante los primeros días, por lo tanto, tendrá tendencia a escaparse y a huir ante cualquier situación. Esto sólo pasa durante la primera etapa, hasta que te ganes su confianza.
Poco a poco, tú mismo te darás cuenta de su progreso y de su comportamiento hacia ti. No hay un mínimo ni un máximo de tiempo ya que cada perro se adaptará de forma diferente según su carácter y sus circunstancias.
Como los perros adoptados tienen tendencia a escaparse porque tienen miedo, es aconsejable que las primeras veces que quieras soltarlo sea en un espacio cerrado y después de haberle enseñado la orden de acudir a tu llamada.
Adiestrar un perro
Adiestrar un perro necesita paciencia y cariño por parte del dueño, tanto si es adoptado como no, de esta forma, el perro estará mucho más receptivo y responderá a todas las órdenes que quieras enseñarle.
Como ya hemos comentado en otros posts, se obtienen mejores resultados con el adiestramiento con clicker (positivo) que con los métodos tradicionales (castigos, tirones de correa…).
Elogia todo lo que haga bien y no te centres en los malos comportamientos.
Cada vez que tengas que castigarlo hazlo en el preciso instante en el que hace algo mal, diciéndole “¡NO!”, en un tono autoritario pero sin pegarle, porque si lo regañas más tarde no sabrá porque lo haces ya que se habrá olvidado de lo que ha hecho hace unos instantes y se va a pensar que lo regañas por lo que está haciendo en ese instante y, a lo mejor está tranquilamente tumbado en su cama. Si lo regañas cuando está en su cama porque hace una hora ha mordido los muebles, el perro pensará que lo regañas por estar en su cama, y si lo asocia, nunca más va a tumbarse en ella.
Proporciónale un sitio cómodo y tranquilo donde dormir y descansar, esto le ayudará a integrarse y a familiarizarse con la casa y el ambiente.
Debemos tener en cuenta que los perros solo viven el tiempo presente. Únicamente los recuerdos olfativos o los sonidos pueden traerle a la memoria malas experiencias. Al margen de estos traumatismos poco frecuentes y que con el tiempo superará, el perro será fiel a su amo, y seguirá intensificándose el vínculo entre ambos.
Vía|ANAA





