¿Cuándo amonestar y cuando recompensar?
Hay muchas cosas que la gente tiene que recordar cuando comienza el entrenamiento de su perro. Hay diferentes técnicas para probar.
Algunas de estas técnicas funcionan, mientras que otras parecen no funcionar con usted. Con tantos aspectos diferentes a tener en cuenta, es difícil saber qué técnicas funcionan mejor.
Una de las cosas que más a menudo confunden a las personas con respecto al entrenamiento es el momento de recompensar a su perro y cuando reprenderlo. Si tiene problemas para decidir qué hacer, a lo mejor este artículo le puede ayudar.
Seguramente, la mayoría de los instructores de un curso de adiestramiento para perros le dirán que el entrenamiento positivo es la mejor técnica a utilizar, y tienen razón, no obstante, hay algunos casos en los que tiene que castigar a su perro (que NO significa pegarle).
La reprensión o los castigos (positivos) no deben suceder a menudo ya que los perros responden mejor al refuerzo positivo. Antes de aprender cuando reprender, usted primero debe aprender cuándo debe recompensar a su perro.
Usted debe recompensar a su perro cada vez que él haga algo que se supone debe hacer durante el entrenamiento. Esto puede ser cuando se sienta, se queda quieto, hace sus necesidades donde debe, trae lo que se le ordena, etc.
La recompensa utilizada puede ser: elogios, buenas palabras, frotar la panza, palmadita en la cabeza, o una golosina.
Los perros aprenden muy rápidamente con el adiestramiento positivo, ya que la tendencia natural de este método es hacerlo feliz, por eso es que funciona tan bien este tipo de entrenamiento. Sin embargo, asegúrese de no recompensar el mal comportamiento.
La reprensión es un tipo de entrenamiento que no se debe usar a menos que sea necesario. Esto puede ser cuando el perro salta, hace sus necesidades en el lugar equivocado, ladra, gruñe, tira de la correa, destruye algo, etc.
Sólo tiene que reprender a su perro si usted lo coge en el acto haciendo algo malo.
De lo contrario, su perro no se dará cuenta de lo que hizo. La reprimenda utilizada debe ser un proceso rápido y con voz fuerte, diciéndole “NO” o “PERRO MALO”. Su tono debe estar enojado. Si lo hace constantemente, sus palabras terminarán siendo ignoradas por el perro. Nunca pegue, golpee o regañe constantemente a su perro. Esto sólo lo llevará a más problemas en el futuro. Estas son las cosas importantes en las que debe centrarse a la hora de determinar cuándo hacer una amonestación, o recompensar a su perro durante el entrenamiento. Recuerde ser paciente, porque su perro está aprendiendo y haciendo todo lo posible.
Con un poco de amor y consideración, su perro lo hará muy bien. De esta manera será una experiencia gratificante para ambos.





