Cómo educar al cachorro
Fuente: Revista Perros & Compañía, Nº 177, Págs 28, 29, 30 y 31 |
| Texto: Francesca Ghislandi y Eva Biosca. Especialisatas en medicina del comportamiento. |
Cómo educar al cachorro
Cuando llega un cachorro a un hogar empiezan los cambios y, en algunas ocasiones, las moletsias. Hay que adaptarse a las vicisitudes, organizarse cuanto antes. Hay que pensar que no podemos agobiarnos por poca cosa, si esto es así es porque posiblemente nuestra mascota ha llegado en un momento en el que no gestionamos bien nuestro estrés.
Lo principal será saber reconocer el comportamiento normal del cachorro y hacerlo compatible con nuestra vioda diaria. El cachorro necesita su tiempo para aprender a eliminar correctamente fuera del hogar y nosotros necesitamos tener la paciencia, el tiempo y el lugar necesarios para educarlo correctamente.
Un perro bien educado
"Fly ha llegado a nuestro hogar y han empezado los problemas. Tiene solo tres meses y ya es dueño del piso. No obedece nunca y siempre hace lo que le da la gana. Necesito saber cómo puedo educarlo antes de que me destruya la casa y que un dia haga daño a uno de mis hijos cuando juegan con él". En este caso lo que debemos elegir primero es qué es lo que más nos preocupa de todo, ya que són muchas las cosas que tendremos que correjir, ya que nos molestan. Empezaremos con la educación básica.
Al perro hay que hacerle comprender un lema: "Nada es gratis en la vida". Y tenemos que tener muy presente que él no nos otorgará la atención de manera gratuita cuando es joven y alocado. Así que no nos queda más remedio que tomar nota y poner en práctica los consejos que se nos ofrecen en la educación básica.
Hay que conseguir un estatus, esto significa que para él somos los que siempre poseemos cosas buenas, (regalos, jueguetes), o los que controlamos todos esos privilegios o poseemos respeto y admiración, todo ello sirve para que cuando nosotros queramos algo de él pueda entendernos y así cumplir con nuestras espectaivas. Si no ocurre de esta forma somos nosotros los que vamos detrás de él y entonces ya estamos perdidos.
Le gusta demasiado mordisquear
Para un cachorro no hay nada mejor que jugar con nuestras manos, ya que él no las tiene, sus manos son su boca. También hay que comprender que la salida de los dientes es dolorosa y morisquear es su primordial y mayor actividad.
Cuando los cachorros están juntos con la madre, juegan entre ellos y se muerden entre sí aprietan sus mandíbulas mordisqueándose las patas, las orejas, hasta que a veces se quejan y chillan de dolor. Nuestras manos no tienen la misma piel que la del perro, tiene menos resistencia y se perfora con facilidad, por lo tanto hay que educar a esa mandíbula que aprieta, el animal tiene que controlar el mordisco y apretar menos.
La solución más indicada será la que él entiende, para ello haremos lo mismo que hacían sus hermanos: "chillar" "AY!!!" con un sonido agudo y corto, y a ser posible mirándole los ojos. Pararemos de jugar unos cinco segundos, luego seguiremos como si no hubiera pasado nada, notaremos que el animal va con más cuidado. Por poneros un ejemplo, "Hemos comprado a Jack en el criadero de labradores, mi marido y yo hemos elegido esta raza porque es perfecta para los niños, al menos esta es la información que nos han dado, pero ahora nos tenemos que enfrentar a un problema inesperado: cada vez que jugamos con él, muerde más de lo que debería. Quisiera saber si es normal, o si puede ser un síntoma de agresividad y sobretodo vemos que aprieta demasiado su mandíbula y no controla el mordisco, ¿qué podemos hacer para pararlo?. Con la explicación anterior ya tenemos la solución para Jack.
Podemos poner otros ejemplos: "Mi cachorrita Dana de tres meses es fantástica y se porta bien con toda la familia. El único problema es que se asusta mucho con los ruidos raros como petardos o niños demasiado ruidosos, truenos o motocicletas. Cuando oye ruidos como estos se asusta tanto que se esconde debajo de mi cama y nadie puede sacarla de ahí. Tiembla tanto que me da miedo que le pueda pasar algo grave". Hablando de Dana el especialista en medicina de comportamiento se preguntaría qué le pasría cuando tenía unas cuantas semanas. El cachorro debería permanecer con su madre y sus hermanos como mínimo las seis primeras semanas de su vida. En ese período su familia de origen lo educa y lo socializa para ser posteriormente un cachorro sano y sin problemas.
No todos tienen el mismo carácter
No todas las razas tiene igual carácter ni temperamento, podemos decir que generalmente algunas razas tienen más tendencia a ser nerviosos, otras a ser miedosos, otras a ser más agresivos, y desgraciadamente a los Pitbulls junto con otros molosoides se los ha señalado con el dedo.
Otra situación que nos podemos encontrar es la siguiente: "Hemos recogido un perro abandonado y el veterinario nos ha dicho que tiene cuatro meses y que es un cruce de Pitbull. Hasta este momento no nos hemos preocupado de su carácter, pero hemos escuhcado muchas cosas y hechos negativos sobre esta raza. No tenemos hijos pero quizás un dia los tendremos y queremos estar seguros de educar el perro en el mejor de los modos para evitar problemas en el futuro. ¿Es posible educar este tipo de perros?
Si nos han regalado un Pitbull, nos imaginamos que tenemos que tomar buenas medidas para saberlo tener bien y por el hecho de tener esa raza somos más conscientes. Cada perro desarrolla su temperamento y su carácter y la mayoría de veces nos podemos llevar una decepción, puesto que el animal no nos sale como esperábamos o nos habían dicho.
El cachorro debería permanecer con su madre como mínimo las seis primeras semanas de su vida.
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